Terapia de parejas

La terapia de parejas ofrece un espacio terapéutico seguro y profesional para: afrontar conflictos, problemas de comunicación, reconstrucción después de una infidelidad, reducción de la dependencia emocional o en algunos casos afrontar de forma sana y con el menor daño posible una separación o divorcio.

¿Qué es la terapia de parejas?
La psicoterapia de pareja es una herramienta diseñada para facilitar el intercambio de opiniones, percepciones y sentimientos a través de la mediación de un terapeuta. Su función principal será la de abrir nuevas vías de comunicación y de expresión segura de sentimientos, con el objetivo de resolver conflictos, restituir el bienestar de la pareja y reconstruir su proyecto.

¿Cuáles son sus beneficios?
La terapia de pareja permite a las personas poner en valor la relación que los une y la propia historia de éxitos/fracasos, actualizar compromisos y, consecuentemente, tomar decisiones conjuntas para transformarla o, en algunos casos, aceptar el final de la relación.

¿Cómo lo hacemos?
Nuestro enfoque respeta escrupulosamente el punto de vista de los miembros de la pareja, garantizando una postura profesional, equidistante y neutral.

Orientamos nuestras intervenciones hacia la solución de los problemas de la pareja, actualizando los compromisos y reactivando canales de comunicación, pequeños gestos de amor cotidianos y expresiones de afecto.

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¿Cuándo es útil la terapia de pareja?
Denominamos “Territorio Comanche”, a ese espacio relacional y comunicacional en donde las parejas muestran con mayor frecuencia sus diferencias o expresan tener mayores dificultades, y justamente dentro de este territorio surgen los motivos de consulta más frecuentes:

  • Comunicación y negociación: uno o los dos miembros se quejan de poca comunicación y/o empatía, o el estilo de comunicación es fundamentalmente conflictivo basado en reproches, discusiones frecuentemente subidas de tono y enfados que no suelen llegar ninguna parte. Desgastando poco a poco la relación y dejando las “causas del problema” relativamente intactas. Esta dimensión suele generar sensación de impotencia y desesperanza entre los miembros de la pareja.
  • Tareas de Casa y vida cotidiana: se relaciona con la asunción particular de cada pareja de los roles de genero, la distribución de responsabilidades, y la conciliación de la vida familiar-laboral. Aunque aparentemente no se trata de un problema gran profundidad emocional, puede generar grandes resentimientos (sensación de sentirse quemado) y favorecer un progresivo distanciamiento, al punto que puede llegar a comprometer la estabilidad de la relación.
  • Ocio y tiempo libre: ante esta dimensión muchas parejas se miran y sonríen diciendo algo así como “ah pero existe eso”, “en nuestro caso imposible”. Y sin pretender negar o minimizar las presiones de la vida cotidiana y laborales, cuando se descuida el ocio y el compartir “buenos momentos”, risas, e ilusiones la narrativa o el relato de los problemas y las dificultades coloniza la relación.
  • Familias de Origen: en algunos casos las parejas se encuentran sometidas a grandes presiones externas originadas en el ceno de sus propias familias, y en el que al menos uno de los miembros de la parejas se encuentra en un conflicto de “lealtades” (¿a quien quieres más?). En estos caso la pareja o familia ha de trazar sus propios limites, explicitar los valores de su proyecto conjunto, establecer mecanismos de gestión de la presión externa como equipo, como “una piña”.
  • Proyectos de futuro: cuando los miembros de la pareja dejan de compartir proyectos comunes, y solamente se cultivan proyectos individuales, esta situación conduce a un inevitable distanciamiento, en el cual las personas se cuestionan si quieren seguir compartiendo su vida con una persona como “el/ella”.
  • Sexualidad y Afectividad: el deseo sexual humano es sumamente sensible a los conflicto de pareja, muchos problemas de falta de apetito sexual se solucionan afrontando temas de parejas.

Algún evento extraordinario concreto ha provocado una crisis en la pareja: infidelidad, eventos familiares, muertes, cambios laborales drásticos etc.

¿Cómo funciona la terapia de pareja?
La Terapia de Parejas se estructura en una serie de sesiones (entre 6 y 18 máx.) según la naturaleza de la demanda, en la que se trabaja los temas centrales del conflicto de pareja. El terapeuta interviene tanto en la reformulación de las aportaciones de los miembros en aras de la construcción de vías de comunicación, y a través de una serie de ejercicios o tareas terapéuticas que deberán ser puestas en marcha por la pareja entre sesión y sesión.